Hay un desajuste llamativo en secundaria: las dos técnicas más usadas por los alumnos —subrayar y releer— son de las menos eficaces que se han medido, y las dos más eficaces —autoevaluarse y repartir el estudio en el tiempo— casi no se usan porque resultan incómodas. Esta es la separación entre lo que funciona y lo que solo lo parece.

Las 6 que funcionan

1. Autoevaluación: preguntarse en lugar de releer

Cerrar los apuntes e intentar reproducir el contenido de memoria, en voz alta o por escrito. Es incómodo, se falla mucho, y precisamente por eso funciona: cada vez que recuperas algo con esfuerzo, lo fijas más que leyéndolo diez veces.

Aplicación práctica en ESO: al terminar de estudiar un epígrafe, cerrar el libro y escribir en tres líneas qué decía. Comparar después.

2. Estudio repartido en el tiempo

Cuatro sesiones de media hora en cuatro días distintos rinden más que dos horas seguidas la víspera. El olvido parcial entre sesiones es lo que obliga al cerebro a reconstruir y consolidar.

Es la técnica con más evidencia detrás y la que más se ignora, porque exige empezar pronto.

3. Explicárselo a otra persona

Explicar en voz alta a un hermano, a un padre o a una pared obliga a ordenar las ideas y revela inmediatamente los huecos: donde te trabas, no lo sabías. Funciona especialmente bien en Biología, Historia y Geografía.

4. Intercalar tipos de ejercicio

En lugar de hacer veinte ecuaciones del mismo tipo seguidas, mezclar tipos distintos. Es más difícil y se falla más durante la práctica, pero entrena lo que realmente pide el examen: decidir qué método aplicar, no aplicar el método que ya sabes que toca.

5. Esquemas hechos desde cero

El esquema útil es el que se hace sin mirar los apuntes, y luego se completa mirando. El esquema que se copia del libro es caligrafía, no estudio.

6. Escribir las dudas concretas

Una libreta pequeña con las dudas formuladas de forma específica: «no entiendo por qué en este paso se cambia el signo», no «no entiendo las ecuaciones». Sirve para preguntar bien al profesor y, sobre todo, para darse cuenta de que casi siempre son cuatro o cinco dudas, no el tema entero.


Las 3 que no funcionan (o funcionan mucho menos de lo que se cree)

Subrayar

Subrayar da sensación de estar trabajando y deja el texto marcado, pero el aprendizaje que produce es mínimo: es una tarea pasiva. Si se usa, que sea con una regla estricta —no más del 10 % del texto— y siempre en la segunda lectura, nunca en la primera.

Releer

Es la técnica más usada y una de las peores en relación esfuerzo-resultado. La segunda lectura genera una fuerte sensación de familiaridad que el alumno confunde con dominio. Es el origen del clásico «me lo sabía y en el examen se me fue».

Estudiar con música con letra

Para tareas mecánicas puede ser indiferente. Para comprender un texto o resolver problemas, la letra compite directamente por los mismos recursos y el rendimiento cae. Si hace falta ruido de fondo, mejor instrumental.

El resumen en una frase

Todo lo que resulta cómodo mientras se estudia suele ser poco eficaz, y todo lo que cuesta —recordar sin mirar, mezclar ejercicios, empezar pronto— suele serlo mucho. La incomodidad es la señal de que está funcionando.

Cómo se implanta esto en la práctica

El obstáculo real no es que un alumno de 2º de ESO no conozca estas técnicas: es que abandonarlas es más fácil que sostenerlas, porque las que funcionan dan peor sensación a corto plazo. Por eso la mayoría de alumnos vuelve a subrayar a las dos semanas.

Lo que sí cambia el resultado es aplicarlas con alguien delante durante unas semanas, hasta que dejan de resultar raras. Es exactamente lo que hacemos en el taller de técnicas de estudio y en las sesiones de técnicas de estudio en Logroño.

Material gratuito

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  • Con el ejemplo concreto de aplicación de cada técnica por asignatura.
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¿Le enseñamos a estudiar, no solo la asignatura?

Trabajamos el método antes que el contenido: planificación, autoevaluación y preparación de exámenes. Cuéntanos el caso y te decimos si le encaja.

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad tiene sentido trabajar técnicas de estudio?

Desde 5º o 6º de Primaria se puede empezar con planificación y autoevaluación sencilla. El momento crítico es 1º y 2º de ESO, cuando el volumen de contenido supera por primera vez lo que se puede aprobar sin método.

Mi hijo dedica muchas horas y saca malas notas. ¿Es un problema de técnica?

Muy probablemente sí. Cuando el tiempo invertido es alto y el resultado bajo, el cuello de botella casi nunca es el esfuerzo: es qué se hace durante esas horas.

¿Cuánto tarda en notarse el cambio de método?

El método nuevo suele empeorar las sensaciones las dos primeras semanas, porque cuesta más. El efecto en notas aparece habitualmente en la siguiente evaluación completa, no en el examen de la semana que viene.

javier hernandez director academia en teoria
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Soy Javier Hernández Bretón, gerente de Academia En Teoría. Soy ingeniero por la Universidad de La Rioja y desde septiembre de 2020 dirijo nuestros centros de Villamediana de Iregua y Logroño.Empecé la academia en Villamediana y hoy tenemos tres sedes: Alberite, Portillo y Valdegastea. Trabajamos apoyo escolar de Primaria, ESO y Bachillerato, preparación de la EBAU e inglés. Me interesa sobre todo que el alumno recupere la base —sobre todo en matemáticas, física y química— y que la familia sepa cómo va, no solo que “vaya a clase”.
Mi formación es un Grado en Ingeniería (Electrical and Electronics Engineering) en la Universidad de La Rioja, entre 2010 y 2016. Esa parte técnica marca cómo organizamos el trabajo: grupos de 4 o 5, valoración inicial y un plan por asignatura, no un grupo genérico de 12.
En el blog escribo de lo que vemos en el día a día: cómo elegir academia en Logroño, cómo organizar el curso en La Rioja y cómo atajar los problemas de matemáticas antes de que se acumulen.