En septiembre casi todas las academias de Logroño dicen lo mismo: grupos reducidos, profesorado titulado y seguimiento personalizado. El problema es que esas tres frases no significan nada hasta que preguntas qué hay detrás. Estas son las nueve preguntas que nosotros mismos responderíamos por escrito y que te van a servir para comparar cualquier centro, incluido el nuestro.
1. ¿Cuántos alumnos hay realmente en cada clase?
«Grupo reducido» es un término sin definición legal. Para unos son seis alumnos y para otros son doce. Pregunta el número máximo, no el habitual, y pregunta qué pasa cuando en noviembre entra gente nueva: ¿se abre otro grupo o se mete a un alumno más en el que ya existe?
El ratio condiciona todo lo demás. Con doce alumnos por aula el profesor corrige, pero no puede sentarse cinco minutos con cada uno a ver dónde se atasca.
En nuestro caso
Trabajamos con grupos de cuatro alumnos por clase, con un máximo de cinco. Cuando un grupo se llena, se abre otro; no ampliamos el ratio a mitad de curso.
2. ¿Quién da la clase y quién la dará en febrero?
Muchos centros rotan profesorado durante el curso. Para un alumno de 2º de ESO que ha tardado dos meses en coger confianza, cambiar de profesor en enero significa volver a empezar. Pregunta directamente por la rotación del curso pasado.
Pregunta también por la formación concreta: no «titulado», sino qué estudió la persona que va a dar Física y Química a tu hijo.
3. ¿Cómo sabéis por dónde va mi hijo en el instituto?
Una academia que no sabe qué tema está dando el alumno en clase acaba haciendo deberes con él en lugar de enseñarle. Las preguntas útiles aquí son dos: ¿pedís el temario o el calendario de exámenes del centro? ¿Sabéis cómo examina el profesor de ese instituto en concreto?
Esto último marca una diferencia enorme. No se prepara igual un examen de matemáticas de un profesor que puntúa el procedimiento que el de otro que solo mira el resultado final.
4. ¿Cada cuánto y cómo me vais a informar?
- Un mensaje puntual cuando pasa algo grave no es seguimiento.
- Pregunta si hay informe escrito, con qué frecuencia y si incluye algo más que «va bien».
- Pregunta quién te escribe: ¿el profesor que le da clase o administración?
5. ¿Qué pasa si mi hijo falta un día?
Faltar a clase de refuerzo es normal: hay médicos, entrenamientos y semanas de exámenes. Lo que no es normal es que esa clase se pierda sin más. Pregunta si se recupera, en qué plazo y si hay límite.
6. ¿El precio que me dices es el precio final?
Matrícula, material, exámenes de nivel, clases de refuerzo extra antes de la evaluación. Pide el coste anual completo, no la mensualidad. Y pregunta si el precio cambia si tu hijo necesita dos asignaturas en lugar de una.
Nosotros publicamos las tarifas completas en la web precisamente para que no haya que preguntar: puedes consultarlas en la página de tarifas.
7. ¿Puedo darme de baja a mitad de curso?
Algunos centros exigen permanencia anual o el pago del trimestre completo. No es ilegal, pero conviene saberlo antes de firmar y no en enero, cuando el alumno ha recuperado y ya no necesita el apoyo.
8. ¿Dónde está y cómo llega mi hijo?
Parece secundario y es una de las causas más frecuentes de abandono. Una academia excelente a la que hay que ir en coche a las siete de la tarde en enero termina fallando. Mira el mapa antes que el folleto: qué hay a diez minutos andando de casa o del instituto.
Si vives en Villamediana de Iregua, esto pesa todavía más: bajar a Logroño dos tardes por semana es una decisión logística de toda la familia, no solo del alumno.
9. ¿Puedo probar antes?
Una clase de prueba real, con el grupo en el que va a estar y no una entrevista en el despacho. Es la única forma de saber si el ambiente le encaja. Si un centro no lo ofrece, pregunta por qué.
¿Quieres ver cómo trabajamos antes de decidir?
Te enseñamos el aula, te contamos quién le daría clase y resolvemos las nueve preguntas de arriba en persona. Sin compromiso.
Y una décima pregunta, para ti
¿Para qué quieres la academia? No es lo mismo recuperar una asignatura suspensa que sostener un curso completo, preparar la EBAU o quitar las discusiones de los deberes en casa. El objetivo condiciona el formato, la frecuencia y el precio, y una academia que no te pregunta esto en la primera conversación probablemente te va a vender lo mismo que a todo el mundo.
Si ya tienes claro el nivel, aquí tienes el detalle de lo que hacemos en cada uno: Primaria, ESO y Bachillerato.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es el mejor momento para matricularse?
Septiembre, antes de que empiecen a acumularse los temas. Esperar a las notas de la primera evaluación significa empezar en diciembre con dos meses de temario atrasado encima.
¿Hace falta que mi hijo esté suspendiendo para venir?
No. Buena parte de nuestros alumnos vienen aprobando y quieren subir nota o dejar de estudiar la noche de antes. Es más fácil sostener un cinco que recuperar un tres.
¿Qué diferencia hay entre una academia y un profesor particular?
El profesor particular da una atención individual total y mucha flexibilidad de horario. La academia aporta rutina fija, un grupo que empuja y continuidad si el profesor cae enfermo. Ninguna de las dos es mejor: depende de si el problema es de base o de hábito.




